La parrilla debe estar siempre bien caliente antes de empezar, para evitar que los alimentos se queden adheridos y… Ya sobre las brasas, es fundamental no sobrecargar la parrilla. Hay que dejar el suficiente espacio entre los alimentos para que el calor circule de forma uniforme. Luego ya hay que saber crear diferentes zonas de cocina con calor directo o indirecto según se necesite. En lo que todos los maestros parrilleros coinciden es que otra de las claves para una barbacoa perfecta es el tiempo y la paciencia. Sin prisa y, además, antes de cortarla y servirla hay que dejarla reposar unos minutos para que los jugos que han ido desprendiendo se vayan asentando.
Los mejores vinos para cada tipo de carne a la barbacoa
Sin embargo, hay otra cosa que nunca se debe olvidar antes de disfrutar de carnes, embutidos y verduras y es el vino con los que maridarlos. Tan importante como la elección de los cortes y la madera o aún más.
#1. Carnes
Evidentemente no todas son iguales. Por eso, a las costillas de cerdo lo que mejor le va siempre es un Zinfandel o un Syrah. Estos vinos tienen suficiente cuerpo y sabor afrutado para complementar la riqueza y el dulzor de las carnes. Las chuletas de cordero combinan a la perfección con un Rioja joven o un Cabernet sauvignon cuya estructura tánica y sus matices complejos se complementan a la perfección con el sabor robusto de la materia prima. Por el contrario, el entrecot o el chuletón prefiere siembre un Malbec o un Tempranillo con la intensidad necesaria para igualar la riqueza de la ternera.