(V)erano diferente, pero con (V) de (V)acaciones y también de (V)inos que se merecen más que nunca. De los que maridan mejor con un bañador de flamencos y con chanclas sin calcetines, más frescos que beber de un botijo y tan emocionantes como bañarse sin flotador ni manguitos. Llenos de sensaciones de sal y hierba, de arena en los pies y de disfrutarlos con vistas al mar o la montaña. Con sabor a vacaciones de las de antes. Las de la casa del pueblo o en el apartamento de la playa. Hora de ir haciendo las maletas, ¡sin olvidar las mascarillas! No está la cosa para bromas. De Norte a Sur, de Este a Oeste, esperan grandes experiencias. Desde Rías Baixas a Málaga, del Bierzo a Picos de Europa, espera un verano irrepetible. Sí, con V de (V)inos y (V)acaciones (y sin salir de España). ¿Vinos de playa y montaña?
Vinos de playa: emocionantes como las olas del mar
Miña vida de Pazo Pondal: carácter de un baño en el Atlántico
Rías Baixas para empezar… De praia América a Sansenxo todos dicen Miña vida con Pazo Pondal. Juvenil como una tarde en Samil y con el carácter de un baño en el Atlántico. Albariño y Treixadura frescos como una tarde lluviosa, porque aquí la ventaja es que unos días se va a la playa e outros non. Por cierto, marida a la perfección con unos pimientos de padrón.