Cócteles de vino made in Spain como Sangría, Tinto de verano, Calimocho, Zurracapote, Agua de Valencia, Rebujito, Limoná, … Pues es que para muchos lo de mezclar el vino con refrescos no es ni chicha, ni limoná. Será solo porque entonces no han probado la que sirve en las más castizas de las verbenas. De San Isidro a la Paloma, al ritmo que marca el vino. Blanco, eso sí y con un montón de azúcar, zumo de limón y hasta manzana para decorar. Lo tiene todo. Más tradicional que un chotis y más refrescante que el atardecer en Las Vistillas. Ni es estropear el vino ni tampoco el refresco, es solo otra forma de disfrutarlo. Y más con el calor que ya empieza a caer. Fresquito, con hielo y lleno de…
Con el glamour que tiene pedir un Bellini o un Queen Charlotte, ¡lo poco valorados que están los cócteles made in Spain! Eso sí, para que funcionen la mezcla tiene que ser de calidad. Ese es el secreto, hacerlo con el mismo vino que se serviría de una copa. Sabiendo esto, es el momento de disfrutar de los mejores combinados nacionales de vino. Blancos, tintos, cavas, … Todos sirven. Por cierto, ¿sabías que la mayoría de ellos también nacieron en una fiesta popular? Pero no de las que se tiran el vino por encima, sino de las que lo beben para refrescarse.
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Los mejores cócteles de vino made in Spain
Sangría, que siempre da alegría
En jarra. De chiringuito y terraza, de las vacaciones en la playa. Mejor si acompaña a una paella, pero sin chanclas con calcetines. Además, sabe mejor con camiseta y mejor si no es de tirantes. No hay duda. El mejor maridaje para el más internacional de los cócteles españoles. Tanto que si no está elaborada en España o Portugal ni si quiera se le puede llamar sangría. ¡Cuidado con imitaciones y con beberla al sol! La original siempre debe llevar vino tinto, refresco de naranja, fruta de temporada, azúcar y un toque de canela. Aunque, eso sí, como, precisamente, la paella hay mil formas de prepararla. Hasta un chorrito de brandy puede llevar para darle más alegría. Sin complicarse la vida ni darle muchas vueltas, no se vaya a marear. Irresistible, sabor a verano.