En muchas zonas de España, cuando la gente quiere un rosado pide un clarete, dando por hecho que hablamos de la misma cosa, y sin embargo existe una gran diferencia entre el vino rosado y el clarete, basada en 2 aspectos:
- se elaboran de forma diferente
- y las uvas utilizadas son distintas.
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El clarete siempre ha sido un vino denostado
Incluso hay gente que dice que es ilegal, nada más lejos de la realidad, ya que algunas denominaciones de origen, como la denominación Tierra del Vino de Zamora, lo reflejan en su pliego de condiciones.
Diferencias entre clarete y vino rosado
Para conocer las diferencias vamos a empezar en ver cómo se elabora el vino rosado y luego pasaremos a detallar los procesos que conllevan la elaboración del clarete.
Cómo se elabora el vino rosado
Así el rosado es un vino que se elabora en “blanco” es decir se realiza un sangrado del deposito para eliminar las pieles y fermentar solo el mosto resultante, al igual que se elaboran los vinos blanco.
En función de las horas que las pieles están en contacto con el mosto, la cantidad de color será mayor o menor. Por ello, en el rosado es obligatorio que al menos el 50% de las uvas sean tintas y la mayoría de las veces estos porcentajes son muchos mayores.
Por tanto, el rosado es un vino que proviene de la maceración de las pieles de las uvas que están en el depósito para luego “sangrar” ese liquido y pasar a una fermentación sin hollejos a baja temperatura para potenciar los aromas primarios de la uva.