La calificación de la uva es sinónimo de examinar si pasamos con éxito el examen de ingreso dentro de la denominación de origen. Se toman muestras “in situ” que serán analizadas por los técnicos del consejo. Todo se realiza con el fin de determinar si la cosecha merece ser una de las mejores añadas Ribera del Duero.
La valoración de la añada Ribera del Duero exige una rigurosa inspección de los vinos que son elaborados cada temporada. Ésta es una base más que excepcional para realizar la evaluación final. Estos procedimientos son los que consiguen las mejores añadas D.O. Ribera del Duero.
Factores influyentes en las mejores añadas
Hemos dejado claro que se realizan análisis concretos o específicos para seleccionar las añadas que obtendrán la denominación de origen, ¿pero qué factores son los que debe cumplir la uva para convertirse en añadas DO Ribera del Duero?
Las cosechas Ribera del Duero con denominación de origen, que conoces en la actualidad, surgen como parte de una de las iniciativas de los viticultores y bodegueros de la región para impulsar satisfactoriamente la calidad del vino de Ribera del Duero al mismo estilo que se hace en otras denominaciones como Rioja.
Existen varios factores que hacen de nuestras añadas las mejores y que te explicamos aquí:
1.- Factor climático
El factor climático influye de manera muy directa en las viñas. La luz, lluvia, humedad del ambiente y temperatura son factores decisivos en la calidad de la uva. En los viñedos de la región predomina una variedad: el tempranillo.
Los vinos de esta uva tienen ricos aromas, afrutado y con un color rojo vivo. Características que sin este clima de la zona no serían posibles. Y de ahí que en esta zona se llame Tinta del País, siendo la misma variedad que el tempranillo o Cencibel de La Mancha.