Almendralejo, ciudad de la cordialidad, el cava y también del vino. Capital de la Tierra de Barros, en su paisaje destacan las grandes extensiones de olivos y, por supuesto, de viñedos como los de la bodega Peña del Valle.
Tierra fértil, regada por pantanos y ríos, que concentra el 80% de las viñas de toda la Ribera del Guadiana y 90.000 hectáreas en total no es una cantidad nada despreciable.
Tal es el impulso del vino extremeño y su apuesta por la calidad que ya se pueden beber en más de 80 países de todo el mundo, sobre todo, en Francia y en la vecina Portugal, pero también en otros mucho más lejanos como México o China.
Así que como no podía ser de otra manera que Almendralejo ha querido rendir homenaje a los frutos más preciados de su tierra arcillosa de color rojizo.
Contenidos
El porqué del éxito de Peña del Valle.
Museo del vino de Extremadura, un homenaje a la historia y la tierra
La historia de Extremadura a través de vino. Desde los Tartesios hasta la Edad Media porque el vino ha estado ligado desde siempre a estas tierras a orillas del Guadiana.
Además, el visitante se adentrará en los trabajos del campo y también en las tareas de la bodega desde la fermentación hasta el embotellado en un apasionante viaje interactivo por toda la Tierra de Barros.