Más rápido, más fuerte, más alto. Cada año, nos sorprendemos viendo lo que parecía imposible, disfrutando cada segundo probablemente con una copa de vino en la mano.
Hemos comprobado que Usain Bolt podía ser, centésima a centésima, incluso un poco más rápido de lo que imaginábamos, hemos volado con Michael Jordan para agarrar balones que parecían imposibles, y hemos celebrado cada triunfo de Michael Phelps en la piscina como si fuera uno de los nuestros porque cada vez estaba más cerca de la gloria.
Y sin tener que ir tan lejos hemos visto a la selección de fútbol, y de baloncesto y balonmano, ganar mundiales, a Rafa Nadal levantar once veces la Copa de los Mosqueteros en Roland Garros, a Pau Gasol ponerse dos veces el anillo de la NBA y a Fernando Alonso cantar el We are the champions.
Contenidos
Un vino de Juegos Olímpicos.
Momentos inolvidables, que cada cuatro años se intensifican aún un poco con la llegada de Juegos Olímpicos.
Un mes lleno de emociones en los que dos deportistas han brillado como nunca antes.
Dos nadadores de récord como Michael Phelps y Teresa Perales (con 28 y 25 medallas respectivamente) siendo el estadounidense la única persona que se ha colgado de una misma cita olímpica ocho medallas de oro.
Hazañas de tal magnitud, llevadas al mundo del vino solo puede tener un nombre…: