Altos de Rioja. En el corazón de la Rioja Alavesa, a los pies de la Sierra de Cantabria, en una de las zonas más privilegiadas de España para el cultivo de la uva se encuentra Altos de Rioja.
Un proyecto que surgió de la amistad y, sobre todo, la pasión por el buen vino y que ha encontrado en estas tierras de Álava el lugar perfecto para elaborar algunos de los vinos más premiados en los últimos años.
Tanto es así, que apenas una década después de su fundación, en el año 2017, ya fue elegida como la mejor bodega española en el International Wine & Spirit Competition.
Y sus vinos tampoco dejan de sumar reconocimientos, año tras año. No hay más que probar una copa de su Pigeage Tempranillo 2014 para darse cuenta de los motivos por los que James Suckling lo ha incluido en el puesto 34 de los mejores vinos de toda España.
La cosa no queda ahí.
Además, medalla de oro en el Berliner Wein Trophy y en el Asia Wein Trophy.
Así como una puntuación de 92 en la Guía Peñín 2019 lo consolidan como uno de los vinos del momento y que todo el mundo debería de probar al menos una vez en la vida.
Altos de Rioja, sueños que se convierten en realidad exitosa.
Desde la tierra de los buenos vinos
Lo de Altos de Rioja no es cosa de un solo vino, ni de una única variedad de uva. Tempranillo por su versatilidad, color, acidez, y sus aromas florales a violetas silvestres y frutales a fresa y frambuesa.
Elegancia que se complementa a la perfección con las notas a pimienta, especias y tabaco del Graciano que también cultiva la bodega.
Una variedad tan escasa en la Rioja que apenas supone el 1% del cultivo total de uva. Además, para los vinos blancos se ha elegido a la Viura como variedad icónica de la DO y la Malvasía por las interesantes posibilidades que ofrece.