Maridaje de tortillas, y es que maridajes los hay de muchos tipos y algunos lo son de lo más arriesgados. Los hay que necesitan un par de… y otros que necesitan al menos 5 o 6. Curioso porque los huevos son de los pocos productos que se compran por docenas o medias. El vino también y ahí está la primera similitud. La explicación es de lo más sencilla. El número 12 tiene más divisores que el 10, lo que facilita las posibilidades de almacenamiento.
Eso sí, el problema viene cuando las hueveras de la nevera solo tienen espacio para 5. Sea como sea, esto no va de saber si fue antes que la gallina. Tampoco de debatir si con o sin cebolla. Eso está claro y más cuando en todos los concursos casi el único requisito que deben cumplir es que tengas 4 ingredientes: huevos, patata, aceite de oliva y, por supuesto, este tipo de hortaliza.
Vino y tortilla, dos ideas redondas
Eso sí, como la de la abuela, ninguna y aquí no hay polémica. Sea como sea, la verdad es que la tortilla es una idea redonda. Lo tiene todo, hasta maridajes y eso que no son fáciles. Sobre todo, la española, aunque las hay por todo el mundo. La que está más de moda es la japonesa. Tamagoyaki (卵焼き) la llaman, aunque poco o nada tiene que ver con las famosas mascotas virtuales que tanto gustaban en los años 90. Literalmente significa huevo a la parrilla y eso es lo que es.
Tiras de tortilla enrolladas a modo de sushi y que puede llevar otros muchos ingredientes en su interior. También son de los más exóticos los huevos Foo Yung típicos de la gastronomía chino-estadounidense y que a simple vista parece una a la francesa, pero rellena de jamón, vegetales o hasta de carne. Hay muchas más…