Maridajes para comida rápida, y es que lo de la comida rápida casi es tan viejo como el vino. Sí, durante la dinastía Han, allá por el año 200 antes de Cristo ya había en China puestos de comida que permanecían abiertos durante toda la noche. Por supuesto que allí no se podían encontrar hamburguesas, hot dogs o pizzas recién horneadas, pero si deliciosos fideos hechos al momento. Para lo de la carne entre panes aún hubo que esperar un poco más y no precisamente a que llegara McDonald´s como muchos creen. En White Castle ya las servían entonces al ritmo que marcaba la trompeta de Louis Armstrong o los zapatos de Fred Aistare. Acaban de terminar los locos años 20 y en Wichita, Kansas, las hacían en cadena, formato mini y cuadradas. En realidad, el gigante de la gran “M” dorada, lo que hizo fue inventar el método: el Ford de las parrillas.
Contenidos
- Maridajes por menos de lo que cuesta un McMenú.
- BigMac, Whopper y el rey de los maridajes: maceración carbónica de Rioja.
- KFC y Popeyes, maridajes sin secretos con Coloma Alarije
- Döner kebab, dürüm y el poder refrescante del maridaje rosado de Prieto Picudo
- Maridajes para comida rápida: pizza, tacos, burritos, sándwiches…
Maridajes por menos de lo que cuesta un McMenú.
Y desde entonces no les ha ido nada mal. La idea era sencilla: el mismo happy meal en cualquier lugar del mundo y eso son ya más de 120 países en los que se venden 75 hamburguesas por segundo. Pues, si un día tiene 1.440 minutos… la cifra puede llegar a ser astronómica. Patatas fritas, aros de cebolla, fingers de queso, nuggets y alitas, pizzas, … Sí, también hubo McPizza y hasta McLangosta, pero la idea no terminó de funcionar. Lástima, tenía mucho más glamour y eso que otro de los orígenes del fast food se sitúa en los puesto de ostras que llenaban las calles de Nueva York allá por el s.XVIII. Seguro que allí las servían con vino. Ya se sabe, no hay mejor experiencia… Complementa y contrasta los aromas, incrementa las sensaciones y potencia los sabores. Pues también con hamburguesas, pollo frito, pizzas, tacos o kebabs.
BigMac, Whopper y el rey de los maridajes: maceración carbónica de Rioja.
Panecillos muy tiernos, tomate, lechuga, cebolla, pepinillos, queso, bacon y, por supuesto, la carne a la parrilla sabe mejor. Vistos así los ingredientes pueden parecer más complicados de lo que parece, pero lo del vino y las hamburguesas no tiene ningún secreto. De hecho, el único que quedaba era el de la salsa del BigMac hasta que hace años apareció publicada en The Sun. Los que no la conozcan que aprovechen para tomar nota: aceite de soja, pepinillos, vinagre, yemas de huevo, más cebolla, pero en polvo y mostaza. Pues maridarla es más sencillo que prepararla y, además, por menos de lo que cuesta un McMenú. Por ese mismo precio se puede disfrutar en la mesa (o en la bandeja) de uno de los mejores vinos jóvenes de España: Luberri maceración carbónica. Pasión por la fruta y también por la carne con la que se complementa a la perfección.