Vinos para pescados en salazón. Lo de comer pescado fresco durante todo el año no es tan nuevo como se piensa. Si se echara un vistazo a las despensas de los habitantes de las zonas de interior antes de la invención de los refrigeradores.
Seguro que se podía encontrar alguno de los siguientes pescados… bacalao inglés, bonito seco, garrofetes, huevas de mújol y maruca, melva en salazón, anchoas y sardinas de bota, mojama de atún, pulpo seco, mixines y capellans… y, por supuesto, los más afortunados mojama.
Probablemente la forma más antigua de conservar carnes y pescados para tomarlos en cualquier momento y ya se realizaba en el antiguo Egipto. Casi con toda seguridad también antes, pero siempre teniendo en cuenta que la sal era un lujo reservado a unos pocos.
Y en eso, precisamente, se han convertido los pescados en salazón. En una delicia gourmet y más si se saben maridar con un buen vino. Sabor, textura y excelentes propiedades nutritivas.
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Los mejores vinos para salazones de pescados
Mojama de atún con fino de Huelva
El jamón del mar para muchos y una delicia gourmet para casi todos. Y es que no solo es parecido en cuanto a textura e incluso la apariencia. Claro, ¡el sabor cambia porque podría ser más parecido al de la cecina, pero con esas sensaciones tan atlánticas! Pero se parece hasta en el proceso de elaboración.
Carnes selectas de uno de los reyes de los mares, el más apreciado es el de almadraba, salado a mano natural, secado al aire libre (o en cámaras acondicionadas) y tras un proceso de maduración directo a las mesas.