Vinos para platos picantes. Ya se sabe… si un mexicano te dice pica poquito lo mejor es que ni se intente probarlo. Todo el mundo conoce la sensación. Por eso, aunque se piense lo contrario, España no es país de picante. Si se mira el recetario tradicional apenas hay un par de creaciones que lo incluya. Incluso en muchas se cambia el pimentón dulce. Los botes de cayena duran en la cocina hasta décadas. Su uso es anecdótico. Quizá un poco para darle vida a las gulas o a la salsa de los caracoles, pero a partir de ahí poco más. No hay que olvidar que, como el tomate, el primer pimiento lo trajo Cristóbal Colón de América en el año 1493. Hasta entonces nada de nada. De ahí que el gusto por su consumo y la tolerancia de quien los ingiere sea mucho menor que en otros países del mundo.