Maridaje vino y huevos. Fritos, cocidos, escalfados, pasados por agua, revueltos, tortillas, estrellados, rotos, florentinos benedictinos, … son solo algunas de las formas de prepararlos porque si se habla de recetas la lista sería interminable.
No hay hora ni comida del día en la que no se puedan disfrutar. ¡Que se lo pregunten a la tortilla de patata! Cualquier momento es bueno para saborear una de las recetas más internacionales.
Del desayuno a la cena pasando, por supuesto, por el almuerzo y la comida. Y es que veces para ser feliz no se necesita más que, precisamente eso, un par de huevos y un buen vino, pero maridar un alimento con tantas variantes puede no ser tan sencillo.
¿Con qué vino tomar las finas capas de huevo enrolladas del Tamagoyaki japonés? La cosa se puede complicar, y mucho, si se habla de platos tan típicos de la gastronomía de otros países como el Tokneneng tan típico de la street food de Filipinas, el Foo Young de China o los tradicionales huevos al curry de la India.
Aún hay más. En Corea los toman con arroz y los llaman Bibimbap, en los países del Norte de África preparan su Shakshuka con mucho tomate y en Georgia se hornea el Khachapuri sobre masa de pan.
Todos deliciosos, pero ¿con qué vino maridarlos? Lo nuestro parece más sencillo, ¿verdad? Solo queda sentarse a la mesa y disfrutar.
Contenidos
Maridaje de vino y huevos. Un placer al alcance de la mano.
Huevos fritos con patatas
Empezando por la más sencilla de todas las recetas, ¿o no tanto? Muchos son los que han tratado de copiar el estilo único de los de Casa Lucio y, aún nadie ha conseguido ni acercarse.
Su secreto, huevos de primera calidad, patatas excepcionales y muy poquito aceite de oliva. Sí, poco frente al modo tradicional de prepararlos. ¡Ah!, y lo más importante, freírlos por las dos caras. Además, a la hora de servirlos no hay que dejar ni una gota de grasa.
Placeres tan simples y originales como Luberri maceración carbónica 2019.