Vinos para cada punto de la carne. El terror de cualquier camarero y también en la cocina. Más complicado aún que lo de los cafés. Lo más normal es cortado o con leche, pero tampoco es tan sencillo como parece.
Nunca antes tan solo dos ingredientes habían dado tanto juego. Cafè amb llet, manchado, con sombra o nube, cafelet… y hasta mediano se puede llamar solo a este último en algunas zonas del Norte.
Luego puede ser corto de leche o de café y ahí la cosa se complica. Mitad y mitad. A la hora de pedirlo entran en juego las proporciones, recipiente en el que se sirve o método de elaboración. Todo el mundo sabe que latte y cappuccino no son lo mismo, pero casi nadie sabría explicar la diferencia. También que no sabe igual, o más bien que no conservan igual el calor, en taza que en vaso. Y ni hablar de la gran amplitud del “templado”….