Marqués de Vargas. Un château en el corazón de La Rioja Alta, en pleno valle del Ebro, enclavado en el centro de su propio viñedo y en una de las zonas más distinguidas y nobles de una de las regiones vitivinícolas más prestigiosas del mundo.
Clima continental extremo de influencia atlántica y una topografía suave de suelos arcilloso-calcáreos le permiten producir tintos equilibrados, especialmente indicados para envejecer en barrica, con cuerpo y acidez elevada por los que se ha hecho famoso en más de 50 países de todo el mundo.
Tal es el privilegio de su ubicación que los Tres Marqueses más famosos de La Rioja elaboran desde allí sus exclusivos vinos.
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Marqués de Vargas: la nobleza de los vinos de Rioja
Nobleza y Tradición riojana
En ese mismo lugar, desde que, en el año 1840, Felipe de la Mata, VIII Marqués de Vargas, plantó las primeras viñas en la conocida como Hacienda Pradolagar, muy cerca de Logroño, un siglo después sería el punto de partida para las actuales bodegas del Marqués de Vargas para elaborar vinos con el mismo mimo, cariño y esfuerzo que en aquel entonces.
Así, casi un siglo después, Hilario de la Mata, X Marqués de Vargas, muy vinculado al mundo del vino soñó con tener su propia bodega y una etiqueta con el nombre de la familia.
Aunque no pudo ver cumplido sueño, su hijo, Pelayo de la Mata, XI Marqués de Vargas, y sus hermanos fueron los responsables de verlo hecho realidad en 1989 con la construcción de la actual bodega, precisamente, en la Hacienda Pradolagar.
Justo en los mismos terrenos en los que su bisabuelo plantó 150 años atrás la primera viña en un espacio único y lleno de historia, tradición y pasión por el vino.