Receta hamburguesa y queso cabra. Volvemos a disfrutar de las recetas del gran Chef Miguel López Castanier y sus magnífica forma, literaria y romántica, de explicarnos los mejores platos para disfrutar en casa como si estuviéramos en el mejor restaurante.
Disfruta de esta receta de hamburguesa con queso de cabra y prepárate para maridar este plato con el mejor vino que Miguel os puede recomendar.
Un experiencia sensorial y divina en las manos de uno de los Chefs más románticos y literarios de España.
Contenidos
Hamburguesa con Queso de Cabra, entre sonetos y frases de amor.
Preliminares, muy importantes para que la hamburguesa sea perfecta.
Estoy en la estación, con un viento de otoño dándome conversación, como si necesitase sacar las orejas para escuchar las hojas y las ramas saludar los Nortes que van pasando con constancia entre los raíles de la 1 y la 3.
Los pares debieron de venderlos antes de las obras por que ni aparecen.
Y sigo enmimismado, sin dejar que mis ojos se desanimen del inmenso trabajo que es el contar hojas y pajas que pasan volando del río a las vías y vuelta.
Pero mi mente no está en blanco. Estoy nervioso, como hace años, cuando empezamos a salir, como un adolescente, contando los versos que no me llegan al cerebro, y que se va quedando poco a poco en silencio.
¡Eso es! Silencio. Miles de imágenes van pasando en diferentes escaletas y cadencias por encima de los tejados. Pero sin sonido. ¿Me estare quedando sordo?
-Disculpe, ¿el tren de Santander ha pasado ya?- La voz va acompañada de una persona nerviosa, con sonrisa nerviosa, que se me ha situado justo delante. Intento buscar una nube en fuga en la que escaparme. Pero nada.
Un ligero mover de ojos, lo enfoco. Pintó una mirada de extrañeza en mi rostro. Y respondo.
-¿El que va o el que viene?- E iba a sumergirme en unas páginas llenas de letras en el movimiento de un acordeón, cuando respondió.
-El que va a Palencia.
-Faltan 20 minutos más, si es que llega puntual.- Esbocé una sonrisa, que mantuve mientras te escribía mentalmente esta receta.
Porque , jodo como se largó a largar el desaforado. Solo pensé en ¿porqué? Porque me estaba contando todo lo que me largo. Puse mi cara de poker, media sonrisa y ojillos de con una sonrisa que recuerda lo que callo. Y callo mucho.