Y es que solo en Alemania hay más de 1.500 tipos diferentes de salchichas. Esta impresionante variedad incluye no solo las más conocidas a nivel internacional, sino también otras muchas especialidades regionales y recetas artesanales únicas que reflejan la rica tradición culinaria del país. ¡Está claro! Las más famosas, además de la Frankfurt son la Bratwurst, de cerdo, ternera, o de una combinación de ambas carnes que generalmente se sirve asada y con mostaza, o la Weißwurst, de un característico color blanco sazonada con perejil, limón, macis, cebolla, jengibre y cardamomo que se suele hervir y acompañar con pretzels.
Los mejores vinos para las salchichas más sabrosas
Hay muchas más como la Currywurst, la Bockwurst y la Thüringer Rostbratwurst, cuya receta se remonta a hace más de 600 años. Luego ya vienen otras que suenan menos, pero saben igual de bien y más si se saben maridar: Knacker o Knackwurst, Nürnberger Rostbratwurst, Leberwurst o Blutwurst, muy parecida a la morcilla.
Salchichas Frankfurt (o Frankfurter Würstchen) con Riesling
Suave, pero también sabrosa y con un ligero toque ahumado que la hace irresistible. Será porque es con la que normalmente se elaboran los perritos calientes, pero, sin duda, es la número 1 en ventas de todo el mundo. La comida callejera más preparada en todo el mundo. Solo durante la temporada de béisbol se estima que se venden más de 20 millones de unidades y eso solo dentro de los estadios… Sin embargo, no hay que llevarse a confusión porque en realidad es originaria de Alemania y su nombre realmente es Frankfurter Würstchen y se elabora con carne de cerdo un poco ahumada y especias como sal, pimienta y nuez moscada. Después solo hay que hervirlas y listo. Eso sí, ya sea entre panes o solas con un huevo lo mejor es maridarlas con un riesling fresco de acidez vibrante que limpie el paladar y notas de manzana, cítricos y un toque de mineral.