Vinos y caza, más sencillo imposible. No hay nota de cata de vino en la que no se incluya como recomendación de maridaje las carnes de caza. Lo malo es que pocas veces se especifica para cuáles o para qué elaboraciones. No hay de qué preocuparse. Complicaciones, como siempre, las justas, pero a la hora de elegirlo hay que tenerlo todo en cuenta para que no salte la liebre, ni tampoco se dé, precisamente, gato por…
Y es que, si de canes de caza y vinos se habla, más vale maridaje en mano que ciento volando. Ahora sí, se abre la veda, aunque en realidad ya la han abierto antes algunos de los mejores chefs del mundo que siempre las incluyen entre sus propuestas, algunas de las más especiales: venado, corzo, gamo, …hasta zorro y eso sin contar las aves.
Contenidos
Carnes y Caza, maridajes libres y salvajes
Codorniz, torcaz, becada, urogallo, ave fría, pato… y no son tan raras como en otras partes del mundo que se comen las de alce, cocodrilo, reno, búfalo, serpiente, camello y hasta canguro, y aquí nadie dice nada.
Tampoco son novedad por muchas estrellas Michelín que les pongan. Parte de la alimentación desde mucho antes de que el homo fuera hombre. Es más, previo incluso a la agricultura y de eso ya han pasado más de 10.000 años.
Tiene sus ventajas. Más sana y natural, menos contenido en grasas y rica en proteínas, vitaminas y minerales. Siempre en su estado más natural. Por eso, ahora viene lo importante: qué vino para maridarlas sin romper la armonía.
Maridajes para que no te den gato por… Liebre a la royale y Tempranillo de Burgos
Liebre de cuchara. Así, como suena. No es sopa, pero casi. De moda en el s.XXI y, sin embargo, creada, cientos de años atrás para el desdentado Luis XIV. De ahí su nombre. Y es que la liebre a la royale más bien parece una creación de Ferrán Adriá que una de las recetas más tradicionales y reconocidas de Francia.
De hecho, el Bulli tuvo su propia versión y se servía en copa de coñac. Tiene su complicación, más de 7 horas de preparación y eso sin contar con las 24 en las que esta deliciosa carne debe estar macerando.
Por cierto, es roja. Trufas, foie y grasa de oca, especias, cebollas, y mucha paciencia. Eso sin contar con la sangre para ligarlo todo y grandes cantidades de vino tinto y también dulce. Contradicciones en un plato para auténticos frikis de la alta cocina.
También en el maridaje.