Vinos y Oscars. Nunca es fácil la elección. Los vinos como las buenas películas cuentan historias, despiertan emociones y hacen conscientes recuerdos a través de sensaciones.
Además, para elegirlos ya están los Robert Parker, Tim Atkims o Jancis Robinson. Los auténticos críticos de la “academia”, no del cine, sino de la enología. Así que, habrá que centrarse en las mejores películas y eso parece que tampoco va a ser sencillo.
No hay un claro favorito antes de que comience el desfile por la alfombra roja. Historias que tienen la adrenalina de quienes viven a toda velocidad o con el suspense la tensión de cumplir con misión casi imposible durante la I Guerra Mundial. Y en los Oscar 2020 hay muchas más emociones para descorchar.
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Vinos de Oscar
La épica de gánsteres en Estados Unidos, la sátira al nazismo a través de las juventudes hitlerianas, la inocencia de cuatro hermanas durante las vacaciones, y el poder de una de las sonrisas más terroríficas del mundo. Sí, cine y vino maridan mucho mejor de lo que cualquiera podría pensar.
Le Mans’66, Dolor y Gloria, El irlandés, Jojo Rabbit, Joker, Mujercitas, 1917, Historia de un matrimonio, … Son solo algunas de las que más aplausos se han llevado y de las favoritas de los Oscar 2020. ¡Qué empiece ya…! Palomitas y una copa de vino. Que no falte.
Lo mismo que cada comida tiene su maridaje, cada canción y cada película también. Ahora sí, luces, cámara y acción. … antes de que el público se vaya, ¿no?
Le Mans´66
Probablemente lejos de alcanzar la estatuilla dorada, pero cada vez más cerca de ganar la carrera de resistencia más prestigiosa del mundo.
A toda velocidad. 24 horas al límite. No es fácil que una película deportiva llegue hasta el teatro Dolby de Los Ángeles.
Nada sencillo y es que no es una competición de Matt Damon contra el mundo. Hay mucho más. Henry Ford (II) contra Enzo Ferrari. Acelerones, volantazos y muchas horas sin dormir viviendo al límite.
Por eso el mejor vino para disfrutarla hasta la bandera a cuadros no puede ser otro que Vivir sin dormir de Bodegas Arráez. Monastrell que no quita el sueño.