Bodegas de Mateos. Hay vinos que dan sueño y otros que son un auténtico sueño, y no hacerlos, sino beberlos como los de D. Mateos. Porque lo suyo después de 7 generaciones dedicadas al cultivo de la viña da para mucho más que eso.
Hasta el punto de ser el referente en desarrollo e investigación de nuevas variedades de uva en colaboración con el Gobierno de La Rioja como con el Graciano y el Tempranillo blanco.
Señas de identidad que por méritos propios son ya una realidad soñada de color tinto. Tanta experiencia entre viñedos se tenía que notar, y mucho, en sus vinos. Llenos de emociones, recuerdos y deseos como al despertar del mejor de los sueños.
Bodegas D. Mateos: vinos que son un auténtico sueño
Sueños del color del amanecer y también del Tempranillo
Como en todo sueño siempre hay un comienzo y el de D. Mateos arranca hace más de 120 años en 1886 cuando un joven matrimonio decidió plantar un pequeño viñedo en las faldas del monte Yerga.
Envueltas en aroma de tomillo y romero, se esconde el mejor de sus secretos: raíces empapadas de historia con viñas de hasta 70 años.
El amanecer de una nueva época en el corazón de Rioja Baja, en Aldeanueva de Ebro, que, sin duda, ha cambiado el sentido del vino.
Hoy Bodegas D. Mateos cuenta con más de 100 hectáreas en propiedad con una edad media de más de 45 años que se asienta de forma predominante sobre suelo franco-arcilloso.