Bodegas Ausin. Desde uno de los rincones naturales más privilegiados de España, donde el hielo se funde con la tierra para alimentarla, y crear todo un espectáculo de agua en forma de ríos y manantiales que dan vida a más a las más de mil especies vegetales que pueblan las laderas de la Sierra de Gredos.
Así, en su viaje a través de las gargantas del Valle de Tiétar regando cultivos y viñedos se concentra una cuarta parte de la flora de la Península Ibérica en un espacio tan reducido que casi se cree alcanzar con la vista y entre pinos, robles, nogales y castaños, la auténtica reina es la Garnacha tinta y el rey, por supuesto, el Albillo Real.
La bodega que ilumina el Valle del Tietar.
Imaginé un lugar, un viñedo, un vino. Imaginé Mmadre.
En medio de todo este espectáculo de la naturaleza alguien imaginó un lugar, Gavilanes al pie del Cabezo; un viñedo, los que crecen en las laderas de la Sierra de Gredos y un vino capaz de concentrar toda esa belleza en cada botella.
Con esta idea y con la intención de elaborar vinos que cuenten de dónde vienen, qué les ha ocurrido a lo largo de todo el año, desde que la uva llegó a la bodega y hasta que la botella es descorchada, cómo va a evolucionar con los años, … se fundó en el año 2011 Bodegas Ausín. En definitiva, la esencia de una vida. La vida de un vino.