¿Cual es la mejor cosecha de Rioja? Esta es una de las grandes cuestiones para los amantes del vino de Rioja. Aquí intentamos explicar por qué el año 2001 puede considerarse el mejor de la historia de Rioja.
Contenidos
Tres Candidatas a Mejor Cosecha de Rioja.
Como sabes todas las Denominaciones de Origen suelen publicar la valoración de la vendimia con los parámetros que dictaminan los técnicos del Consejo Regulador, basando sus puntuaciones en temperaturas, pluviometría, salud de las uvas, primeros vinos jóvenes, etc.
Entre las consideradas mejores añadas, de las que se tienen registro, están la de 1964, 1994 y 2001.
La añada de 1964 en Rioja.
No se tiene un conocimiento tan riguroso de datos analíticos de 1964 como de las otras dos añadas, pero es que la se toma de ejemplo, ya que sus vinos son y han sido míticos. Y lo bueno de esta añada es que se conoce de forma cierta, los resultados de sus vinos en el tiempo.
Así, se veneran vinos como el Reserva Imperial de CVNE, o el Marqués de Legarda de Bodegas de la Real Divisa, que lleva elaborando vinos desde 1367.
Esta añada tuvo una calidad excelente aunque no fue un año de poca producción. Pero las condiciones climáticas, y las uvas fueron Excelentes como lo demuestran los vinos de ese año.
La primera gran Cosecha en color 1994.
En 1994 se conjugaron una serie de factores muy importantes para que los vinos de dicho año sean obras de arte en botella.
El invierno fue ligeramente más cálido, o menos frío, de lo habitual, lo que permitió que las plantas florecieran pronto.
En abril ocurrió una gran helada que afectó al 30% de la producción, pero permitió regular la cantidad de uvas. Para junio, ya estaban todas las uvas formadas y preparadas para el envero.
La vendimia se realizó a principios de septiembre y para el finales de septiembre casi todo el mundo había vendimiado con unas condiciones perfectas de sanidad, altos niveles de azúcar, buena carga de taninos y antocianos. Y una elevada cantidad de color.
Esto unido a un equilibrio del mosto y una acidez muy buena en las uvas, provocó que los vinos de guarda que se elaboraron en ese año, sean a día de hoy míticos, como el Gran Reserva de Contino, Faustino, Bilbainas o El Coto.
Ver comentarios