Dipear con vinos no es tan nuevo, aunque sea la última moda. Sobre todo, en los supermercados. Allí todo es para dipear, aunque muchos consumidores no sepan ni de lo que se les está hablando. Desde los panes hasta los vegetales y, por supuesto, las salsas llevan escrita esta palabra que, por cierto, no existe.
De hecho, lo único nuevo de estas recetas para el aperitivo es el nombre. Da igual que se escriba con una “p” que con dos (dippear) … Suena a moderno, pero la verdad es que es un verbo de lo más pringoso. Sencillamente no existe. Da igual el diccionario en el que se busque. No tiene sentido y menos como sinónimo de mojar un alimento en una salsa.
Para eso ya están también las palabras bañar o rebañar, si ya queda poco; y untar, que es la más correcta. ¡Hasta mojetear sabe mejor y mancha menos! Eso sí, dependiendo del acompañamiento.
Dipear con Vino. Maridajes para no pringarse mucho
Tampoco es algo tan innovador. Lleva haciéndose de toda la vida y es esencia del Mediterráneo. Desde España hasta Turquía, y más allá, pasando por Serbia, Grecia o incluso Egipto. Allí, sin ir más lejos, se cree que se preparó el primer hummus. Y de eso ya hace mucho tiempo, pero la receta apenas ha cambiado. Tradición. Por suerte, hay vida más allá del puré de garbanzos o del aguacate para el guacamole.
Ya no es solo cosa de la comida rápida porque lo mejor es siempre disfrutarlas sin prisa.