Vinos para Beicon, bacon, tocino, panceta, tocineta… Da igual la forma de nombrarla porque al final solo hay dos tipos de personas, los que lo aman y los que ¡lo adoran! Frito o a la brasa, como complemento o incluso de plato principal, pero siempre funciona.
No puede faltar en ninguna mesa, aunque tampoco es que sea una invención reciente. De hecho, se remonta a la antigua China. Alrededor del año 1500 a.C., cuando la gente comenzó a conservar y salar la carne de cerdo. Esta es la clave de su éxito. Debe ser siempre carne de este animal. Ya se sabe… ¡Hasta los andares y especialmente el beicon!, que es como se dice en español. Sí, tal y como se pronuncia. Sabor, textura y aroma. Ahumado y crujiente o solo vuelta y vuelta por la sartén. Para gustos… formas de cocinarlo. Curiosidades históricas y lingüísticas aparte…