En tartar, con aguachile verde, en tostas y tostadas, envueltas en tocino ibérico y a la plancha, con aguacate, salpicón, en arroces tanto secos como caldosos, con pasta y salsa picante, al curry suave, con lima y cilantro, como parte de un Pad thai, marinadas… Las posibilidades son infinitas.
Y eso sin contar con algunas de las recetas más tradicionales como al ajillo o con gabardina. No hay duda, las gambas son la fruta del mar y mucho más. Por eso, probablemente es el marisco más consumido en España y en prácticamente todo el mundo.
Vinos para gambas. Maridajes para chuparse los dedos (y también las cabezas)
No es para menos… Aquí se toman hasta 90 millones de kilogramos al año. Cifra que quizá puede parecer demasiado, pero si se echan bien las cuentas se toca a solo a 2 por cabeza, nunca mejor dicho.
Y eso es lo que se puede comer solo el cuñado de turno en la cena de Nochebuena. Pues para hacerle la competencia en la comida de Navidad aquí va un truco infalible para pelarlas en tiempo récord y sin mancharse los dedos: el del tenedor.
Más sencillo que elegir el vino con el que maridarlo. Por cierto, alguno fresquito, afrutado y con ligera acidez les va fenomenal. Igual para cocinarlas. A lo importante… Lo normal es hacerlo con las manos y ya se sabe lo que pasa. Salpica hasta la mesa de al lado y la clave para evitarlo está en las puntas de este cubierto.