Vinos de licor son aquellos que se obtienen a partir de un vino o un mosto como “producto base” y se le añaden, alcohol, aguardiente o destilados provenientes de la uva.
Estos productos base son:
- el mosto de uva parcialmente fermentado,
- el vino
- o la mezcla del mosto y el vino.
Para los aguardientes y alcoholes se usará alcohol neutro procedente de la uva (96º), alcohol de destilado de vino entre 52º y 86º o la mezcla de los anteriores alcoholes.
Además, si se quieren endulzar se usará mosto de uva concentrado, muy rico en azúcares.
Contenidos
Vinos de licor o vinos fortificados
Características de estos vinos
Los vinos de licor se caracterizan por tener una base de vino o mosto al cual se le añade alcohol de origen vínico o aguardiente para que llegue a un determinado nivel de alcohol que haga el vino estable frente a bacterias y levaduras.
El grado alcohólico adquirido no será inferior al 15% vol., ni superior al 22%.
El grado alcohólico volumétrico natural de las uvas de partida no será inferior al 12% vol. Esto significa que el mosto debe tener una concentración de azúcares que si fermentara tendría un alcohol el vino producido de 12 grados.
Son vinos muy potentes, redondos y con carácter muy marcado. Aunque según su base y el alcohol su carácter será más dulce o seco.
Tipos de vinos
Vinos generosos
Estos vinos son los que sufren una crianza biológica u oxidativa o ambas, dentro del marco de Jerez y en algunas otras zonas como Rueda, Condado de Huelva, Montilla o Lebrija.
Estos vinos se les encabeza con alcohol para que alcancen la graduación mínima de 15 grados para luego poder ser vinos como los finos, manzanillas y condados pálidos.
También se considera generoso el vino dorado de Rueda.
Las variedades que están incluidas para la elaboración de estos vinos son palomino fino, Pedro Ximenez, verdejo, zalema y garrido fino.